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Bálsamo de caléndula, ¡receta facilísima (solo 3 ingredientes)!

Desde que empecé a investigar, estudiar y experimentar sobre el mundo de la autoproducciòn, de la reducción de residuos y de los productos naturales libres de tóxicos, he descubierto un infinito mundo de posibilidades de crear productos en casa hechos a medida, naturales, y con propiedades maravillosas.

Una de mis recetas preferidas (que había probado a hacer hace años y ahora he podido recuperar, aunque no sea exactamente igual) es el bálsamo ungüento o de caléndula.

La caléndula es una «flor joya», llena de propiedades para par la piel y el organismo, apta para todas las personas de todas las edades, con un aroma super agrdable. Vamos, yo la adoro y últimamente siempre tengo en casa. Además es fácil de cultivar!

Me encanta porque es súper versátil, se puede usar como bálsamo labial hidratante, como ungüento para los golpes , para suavizar durezas, calmar quemaduras… además vale para todo tipo de pieles, incluso para las más delicadas, atópicas, e incluso para niños y las niñas.

¿Qué propiedades tiene para este bálsamo para la piel?:

  • Es hidratante
  • Es cicatrizante
  • Tiene un alto contenido de carotenoides, los antioxidante que ayudan a nuestro organismo en la producción de la vitamina A, muy importante para la salud de nuestra piel.
  • Es antiinflamatorio.
  • Es antiséptico (es decir, es antimicrobiana y previene infecciones).
  • Es calmante

La receta es sencillisima, sono necesitas 3 ingredientes:

Ingredientes:

  1. Una taza (mediana) de aceite de coco o manteca de karité. La manteca de karité es muy nutritiva y vale para todo tipo de pieles, pero la pura sin refinar tiene un olor bastante fuerte. En invierno el coco se mantiene sólido sin problema. En verano quizás sea mejor hacerlo con karité. Se puede encontrar en supermercados, tiendas ecológicas o perfumerías.
  2. Cera de abeja, 7 gramos de, mejor si es biológica (puedes hacerlo también con cera vegetal carnauba si no quieres usar productos de origen animal, pero tendràs que adaptar las medidas, normalmente se usa la mitad de la cantidad respecto a la cera de abeja). Se puede comprar directamente al apicultor o se puede pedir en pequeñas tiendas donde venden miel de la zona. También se encuentra en algunos herbolarios o tiendas de cosmética especializada.
  3. Flores de caléndula. Las venden en herbolarios. Para esta receta necesiarás unos 10-12 gramos (1 o dos cucharadas).

¿Cómo se hace?

Lo ideal es utilizar un oleato de caléndula, es decir, macerar las flores de caléndula en aceite durante 20-30 días. Los mejores aceites para hacerlo en este caso son el de coco o el de almendras dulces, aunque el de coco debe estar a una temperatura medianamente alta para que se mantenga líquida. SI lo haces en aceite de almendras, le añades un porcentaje del oleato.

Simplemente calienta todos los ingredientes al baño maría, con cuidado de que no sobrepasen los 40 grados para que los aceites no se estropeen. Una vez que estén todos bien mezclados, lo viertes en un bote previamente esterilizado y bien seco (esto es esencial para que no salga moho!) , y ya está! Así de fácil.

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